lunes, 15 de agosto de 2011

Alimentación sana y Estilo de vida sano para NO Engordar = Vida Sana


Desde hace mucho tiempo muchas personas hablan de una Dieta ‘Milagro’ y siguen y seguirán hablando de una dieta ‘milagro’. No existe una tal dieta ‘milagro’. ¡Lo siento! 

La Harvard University presentó ayer uno de los estudios más exhaustivos sobre la alimentación llevados a cabo de nunca. Durante 20 años, han seguido los hábitos alimenticios de 120.000 personas. Del amplio estudio se extraen algunas conclusiones, como que no sólo comer mal engorda. Algunas actividades también provocan sobrepeso. Es el ver mucho la televisión. Me explico. Ver mucho la tele: produce, anima pereza y rechazo a la actividad física. Además la televisión incita, ‘invita’ a comer más aunque no tengamos hambre que, nos lleva a engordar como resultado (no el hecho de ver mucho la tele en sí engorde, ¡no!). Otro hábito que hace que engorde a la persona es dormir poco. Según el estudio, (aunque se pueda debatir) las personas que duermen menos de seis horas al día ganan un 31% más de peso al año de media que las personas que duermen ocho horas. (esto también se puede debatir. Conozco personas y amigos míos que duermen 10 hasta 12 horas y son la mar de gordos; o sea que…).  

Para no engordar o al menos mantener tu peso ‘ideal’, ingiere los siguientes alimentos que ayudan a adelgazar/mantener (tu peso). 
           
·  Yogur

·  Cereales integrales

·  Alimentos con fibra natural

·  Frutas frescas y hortalizas  

Alimentos que debes evitar ( porque engordan) son: 

      .
* Patatas fritas
       . * Refrescos con azúcar
  • * Carnes rojas
  • * Cereales refinados
Hay alimentos que incitan/provocan/invitan a comer más – (Aunque hay personas que comen más y no engordan nada, como yo, por ejemplo. Para las personas que me conocen, saben que yo como lo que pueden comer 2 ó 3 personas en una sentada). ¿Metabolismo de cada uno? 

Estos son los alimentos que incitan a comer más:

* Pan
* Arroz
* Cereales
* Pastas
* Patatas

El estudio señala que hay alimentos que engordan porque aumentan la sensación de hambre. Son aquellos que contienen almidones y carbohidratos, como el pan, el arroz, la pasta, los cereales, las patatas o el maíz. Como nutricionista, me voy a explicar. No es que comer estos alimentos engorda en sí sino que lo que echamos en ellos hacen que nos engordemos. Las pastas con nata líquida, o con salsa muy elaborada, rica en aceite/grasa hace que nos ponemos gordos. El pan, tampoco engorda. Lo que sí engorda es lo que metemos en él. Si metemos unos embutidos, jamones, mortadela, salchichón, chorizo, panceta, salsa o mojo (típico en Islas Canarias), mahonesa e incluso quesos muy ricos en grasa, y de más cosas, claro que engorda. El pan en sí, ¡no engorda! ¿Por qué lo hacemos? Porque así el pan sabe mucho mejor. Los cereales integrales, sin haber sido procesados industrialmente tampoco engordan. Las patatas en sí tampoco engordan. Ahora si echamos salsas de cualquier tipo, mantequilla o margarina a ellas, sí que engordan. Los almidones y carbohidratos son necesarios para un buen funcionamiento del organismo y el cuerpo físico entero. Fijaros bien a los orientales o asiáticos, por ejemplo. Son personas que comen mucho arroz; casi a todas horas, por ejemplo. Muy rara vez has visto a un oriental con sobre peso. Un oriental come arroz en todas las comidas: en el desayuno, en la comida del medio día, en la merienda y en la cena. Y en sus postres están elaborados casi siempre a base de arroz (arroz glutinoso por ejemplo, pero no deja de ser arroz). ¿Has visto a un japonés obeso (salvo los sumos y poco más) o a un chino obeso? Ahora bien, al igual que el pan, el arroz si lo comemos con algo que engorda, ¡sí que llegaremos a engordar! El arroz en sí, ¡no!; ni tampoco el pan ni las pastas ni los cereales. 

La mejor dieta que yo conozco es el ejercicio físico 

No hace falta practicar este deporte y aquel deporte de élite para estar en forma. Caminar mucho al paso un poco rápido o correr todos los días evita la acumulación de materia grasa en nuestro cuerpo. Al sudar, hace que la grasa se elimina. Al hacer ejercicio físico te ‘invita a beber más agua. Al beber más orinas más y sudas más, formas de eliminar toxinas y si me apuras, grasa del cuerpo también. Evitar coger el coche si todo posible. Evitar coger el ascensor si puedes y coger la escalera. Hacer unos estiramientos todos los días también, nuestro cuerpo lo agradecerá. La natación también es un buen ejercicio físico. “Es que no tengo tiempo para hacer ninguna de estas actividades,” Y te pregunto, ¿Tienes tiempo para ir al médico y al endocrino? Tu respuesta segura es, “¡Sí!”. Incluso faltar al trabajo para ir al médico, ¿o no? Mi pregunta es, ¿No sería mejor evitar yendo al médico? A ver me explico. Busca tiempo para hacer una de estas actividades que mencioné arriba. 

Te propongo unas pautas muy asequibles para hacer mover tu cuerpo que a mí personalmente me funciona de maravilla.  

Si coges un transporte público: autobús, metro o tren, baja en una o dos paradas antes o después de tu parada de siempre y así te ‘obligas’ a caminar hasta donde está tu casa o tu lugar de trabajo.Es que me da pereza. Y con el calor/frío que hace, es muy incómodo; además no llego al trabajo a la hora” o “Tengo muchas cosas que hacer en casa como para ir andando.  Estoy contigo. Estoy de acuerdo contigo en esto. Te doy la razón. Aun así hay forma de gestionar/administrar tu tiempo. Es cuestión de hábito y un poco de ’esfuerzo’ y auto disciplina. A veces o muchas veces tenemos unas ‘excusas infantiles’, como digo yo, como para no hacer ‘nada’. Te pregunto una cosa o dos, ¿Tienes tiempo para ir al médico o al endocrino? ¿A que buscarás tiempo debajo de las piedras como para ir al médico? Además, ir al médico es más incómodo a nivel mental y emocional. Hacer cualquiera de las actividades que mencioné anteriormente, claro que es una actividad ‘aburrida’, pero para mí es más aburrido ir al médico o al endocrino. Además, hacer alguna actividad física no te produce incomodidad mental y emocional. Incluso puedes hacerlo de forma divertida. Sé creativo/a. Ir al médico, ¡SÍ, que es un ‘trastorno’ mental y emocional!: Empezando por pedir una cita, llegar al médico, pedir la vez/turno, la espera (‘perdida’ de tiempo). Por muy creativo/a que seas, ir al médico, es IR AL MÉDICO, ¿así de simple. ¿No sería mejor haber utilizado este tiempo de ir al médico para caminar, hacer unos estiramientos, hacer cualquier cosas en pro/a favor de tu cuerpo físico y de tu estado mental y emocional? A no ser que te atraiga la enfermera/o o el doctor/la doctora en sí, ir al médico no es nada divertido, ¿o sí? Para mí, desde luego que ¡NO! Con esto no quiero decir, en absoluto que no hay que ir al médico, ¡no! No estoy diciendo eso. Seré y soy la primera persona que recomienda ir al médico para un chequeo anual. Es vital e importante. Pero ir al médico por haberte ‘descuidado’ de tu salud, no. ¿No se ha dicho en muchos idiomas queMás vale prevenir que curar”? ¿o la frase que dice, No nos acordamos de Santa Bárbara hasta que no truena’?  

¡Haz algo por tu cuerpo, por lo que más quieras! ¡Muévelo! ¡Ejercítalo! Al igual que cualquier vehículo de tracción, necesita ser ‘movido’. Si tienes un coche que está en un garaje mucho tiempo porque no lo usas mucho, es importante que arranques el motor de vez en cuando que si no… ya sabes lo que va a pasar. Nuestro cuerpo es un vehículo maravilloso e increíble. ¡Cuidémoslo! ¡Démosle el alimento que necesita, no lo que yo necesito o lo que me apetece darle! Al igual que un coche de gasolina o de diesel, hay que darle eso y no keroseno por decir de una manera. ¿Cuántas veces hemos dado ‘keroseno’ a nuestro cuerpo? Si él hablara nos diría,¡”Eso no, POR FAVOR por lo que más quieras!”, pero no lo ‘escuchamos’. Hacemos lo que nos da la real gana; y nos sigue diciendo,¡Eso no, POR FAVOR, eso no!y nada. ¡Toma keroseno, ahla! Claro que nuestro cuerpo tiene su límite. Nuestro cuerpo es sabio. Nos está hablando cada dos por tres y nosotros nada. Nos hacemos el longui o el ‘nórdico’ como digo yo; y nuestro cuerpo se ‘cansa’ de estar hablándonos sin hacerle caso. Como nuestro cuerpo es sabio, dirá “Te voy a ‘hablar’ más clarito, a ver si esta vez me escuchas.” Y nos da un dolor físico, un mal estar físico, una incomodidad física, un síntoma, lo que llamamos comúnmente por enfermedad. Esta enfermedad es el único lenguaje del cuerpo que sabe ‘hablar’; y entonces es cuando sí que lo ‘escuchamos’. Es cuando vamos al médico, al endocrino, al dentista a… no sé quién más. Otra vez la frase, “Más vale prevenir que curar.”  

No sólo le damoskeroseno’ a nuestro cuerpo sino que también los pensamientos que albergamos en nuestra mente. Si pensamos negativamente de nosotros, de los demás, de las cosas y de las situaciones, esto, tarde o temprano nos pasará factura que no hay quien la pueda pagar. Según mi segunda hermana que es médica, científica y homeópata, dice queCada célula reacciona a cada pensamiento. Si pensamos y nos decimos a nosotros (y a los demás),Yo soy (eres) torpe’, ‘Yo soy (eres) inútil; no sirvo (sirves) para esto’, ‘No puedo(es), ‘Yo soy (eres) poca cosa’, ‘No valgo (vales) para esto’, etc., etc. y etc., las células reaccionan a estos pensamientos. Y si lo decimos estos día tras día, semana tras semana, mes tras mes y año tras año, llegará un momento en el que las células ya no pueden más y se debilitan, y se enferman. Todos hemos escuchado más de una vez que hay enfermedades psicosomáticas; es decir, enfermedades que tienen su origen en la mente. Claro que hay enfermedades de origen fisiológico, pero también hay un elevado porcentaje de enfermedades cuyo origen viene de la mente/pensamientos. Así que cuidémonos de nuestra mente. Procuramos, o mejor dicho, no le demos ‘keroseno’ a nuestra mente tampoco. Vigilemos nuestros pensamientos. Los pensamientos tienen alas como digo. Vuelan a la velocidad luz. Si, por ejemplo, pienso, Le/la voy a ‘matar’, ‘Se va a enterar’, ‘Me las va a pagar, y otros tipos de pensamientos más que tú los conoces, aunque sea de broma (nuestro cerebro no distingue lo que es una broma y lo que es verdad. Lo graba tal cual) les llega a la persona, lo que llamo yo ‘ondas’ o ‘vibraciones mentales’. ¿Por qué no les mandamos ‘ondas’ positivas y ‘vibraciones’ positivas y elevadas a las personas y a nosotros mismos? Ve a ver qué estilo de vida física y mental tienes.  

Cambia tu estilo de vida (Por lo que más quieras)  

Cambia tu estilo de vida para tener una buena salud mental, emocional y física. Se necesita un poco de voluntad de tu parte y auto disciplina y busca otra forma de divertirte sin acudir a actividades ni mentales ni físicas que perjudiquen tu salud y esos kilos de más que tanto tiempo siempre has querido deshacer/eliminar.  

Si te amas a ti de verdad, buscarás cualquier forma de cuidarte, mental emocional y física y así ahorrarás tiempo, dinero, esfuerzo y te liberas de esa incomodidad mental y emocional de ir al médico o endocrino. Y encima te sentirás sano/a, guapo/a (interiormente) y por supuestísimo, sereno/a, tranquilo/a, calmado/a, pacífico/a y ¡FELIZ! contigo mismo/a y con todo el mundo. ¡Hazlo por y para ti, hombre/mujer! Así dejarás de preocuparte por tu salud mental, emocional y física y dejarás de hacerles preocuparse a los que más quieres (a los tuyos) también. ¿No es una mejor forma de vivir? ¡REFLEXIONA!

– Gracias y yo te amo, más de lo que tú crees. ¡Qué así sea!
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Ross Galán, Spiritual Life Coach
en la Spiritual Life Coaching School
Toy Story 3 Toca las fibras sensibles de la existencia humana

Nunca he recomendado una película, pero Toy Story 3 merece ser ‘recomendada’ mucho porque es muy divertida, está llena de principios y valores humanos (aun con personajes principales juguetes) y toca enseñanzas de la vida como la impermanencia, insatisfacción, transición, desapego y dejar ir, no aferrarse, no engancharse

Hago constar de que no pierdo de vista que Pixar y Disney son compañías que están en la industria para ganar dinero, no para educar a la gente. Sin embargo, de vez en cuando, es posible encontrar en los medios masivos historias que nos ayudan a hacer una pausa, tener catarsis y seguir adelante. Es el caso de la tercera parte de la saga de Buzz y Woody.

Aclaro que no revisaré ningún punto técnico de la película. Para eso están otros sitios Web.

Sobre revelar la trama de la película, no os preocupéis. No lo haré. Esta reseña va sin spoilers o aguafiestas en español, porque en realidad me interesa hablar sobre los principios y valores humanos, que se pueden relacionar con puntos que el budismo ha tratado desde hace más de 2.500 años.

Paso del tiempo y transición

Cuando éramos niños el mundo es (era) un lugar dulce y maravilloso lleno de encanto (no hay más que ver a los niños o bebés). No importa cual sea tu nacionalidad o situación económica, siempre hay espacio para jugar y crear historias en la imaginación.

Nuestros personajes en Toy Story han experimentado esto también a lo largo de las tres películas 1, 2 y 3. Llegaron a la vida de Andy cuando él era un pequeño y fue creciendo.

Cuando pasa el tiempo nuestro marco de referencia cambia. Vamos madurando y, aunque nos duela, no podemos detener la marcha o el avance de los años. Crecemos.

Woody se da cuenta de esto cuando su dueño ya no juega con él y está listo para ir a la universidad. Andy es todo un joven que tiene otros intereses y está listo para moverse hacia adelante. Y sus juguetes no toman esto nada bien y tratan de aferrarse a su estilo de vida.

Apego
Hace unos años yo hablaba con un compañero de trabajo sobre series de TV. Él estaba muy enfadado porque su serie animada (los diseñadores somos fans de las caricaturas),
Invazor Zim había terminado. Y yo le decía que eso estaba bien. No se puede mantener el status quo de un producto por mucho tiempo.

De pronto él entró en modo berrinche y me dijo que si algo te gusta, deberías poder seguir haciéndolo hasta el final de tus días.

Recuerdo mucho esa discusión porque mi compañero me recordó la manera en la que nos apegamos a las cosas (y personas). Nos aferramos a personas, cosas, ideas, opiniones nuestras y situaciones que nos hacen sentir bien, luchamos por mantenerlas así durante el mayor tiempo posible.

Con esto perdemos perspectiva y nos hacemos adictos no al bienestar, sino a la búsqueda de cómo mantenerlo para siempre. Esto tiene consecuencias enormes porque mucho de nuestro sufrimiento mental y emocional viene de nuestros apegos ‘positivos’ y negativos.

En Toy Story 3, los juguetes se aferran a su estatus de objetos favoritos de Andy y luchan a toda costa por mantenerlo; siendo ellos mismos los causantes de su propio malestar.

El villano tiene su calidad de maléfico debido a que vive apegado a tiempos pasados.

Insatisfacción
Estoy seguro que uno de los factores que nos hacen seguir adelante en la vida es la insatisfacción, seamos conscientes de ello o no.

El no encontrar satisfacción en nuestro entorno, nuestro ser y procesiones, nos hace salir adelante y trabajar duro para alcanzar metas. Cuando llegamos a ellas, descansamos un par de días y seguimos buscando lo que queremos cambiar y le entramos.

Este espíritu humano de cambio está por todos lados en Toy Story 3. Los juguetes no están contentos con ser guardados en el ático. Andy necesita ir a la universidad. Los juguetes villanos no están contentos con el final que tuvieron. Y esto hace que la historia se mueva hacia adelante.

Nosotros no somos diferentes a los juguetes en la película. Somos juguetes nosotros mismos. Por eso la empresa de juguetes que se llama ToysRus, quiere decir, losJueguetes somos nosotros, que, escribiendo la palabra sería así,Toys aRe Us’ (ToysRus), es decir, los ‘juguetes somos nosotros’. La insatisfacción no es mala, nos hace trabajar y desarrollarnos. Lo que es muy, muy malo y pernicioso es no ser felices por ella.

Conozco muuuuchas personas que dicen “Estoy muy gorda/o”, pero no paran de comer. No están satisfechas con lo que son, lo saben. Pero no hacen nada para modificar su conducta.  

Dejar ir. Soltar. Desapegar. Desaferrar/No aferrarse

Los juguetes comprenden que no pueden seguir siendo jugados por Andy y entienden que, entre más se aferren a su dueño, más sufrirán. Por consiguiente, los juguetes también tienen que moverse y crecer.

El muchacho ya es todo un joven que necesita irse y tanto juguetes como él mismo, comprenden que llegó el momento de decir adiós.

Y esto es lo que me hizo llorar como magdalena. Sí, lo reconozco (y no me avergüenzo en absoluto, siendo hombre que en mi cultura, no se permite hasta en este momento del Siglo XXI). Se presentaron las legendarias lágrimas de cocodrilo.

¿Cuántas despedidas hemos tenido en la vida? ¿Cuántas nos faltan? ¿Hemos dejado ir a las personas de manera fácil o aun ahora las llevamos como piedra en la espalda?

El desapego es muy difícil y, a veces, hasta cruel. El truco está en aprender que cuando llegue la despedida, la pérdida, la separación, es natural pasar por un proceso de duelo.

Cuando ya no es normal, es cuando el duelo dura muuucho tiempo y es peor, toda la vida.

Todos hemos sido víctimas de esto. Algunas personas cargamos tantas despedidas en la espalda, que se vuelven un obstáculo para que podamos encontrar nuestra felicidad. Por muy dolorosa que sea la despedida/pérdida/separación…, siempre hay lado soleado de la vida como pone el cartel de abajo.

Lado soleado: Te recuerdo que siempre hay parte 'soleada' de tu vida por muy oscura que sea. ¡Créetelo! Enfócate en esa parte, verás que lo vas a 'ver' y te sentirás así de bien.

Transición
La vida está en constante movimiento y cambio y no voy a decir nada más porque les arruinaría la historia de la peli.

Es suficiente anotar que la vida siempre está modificándose y cambiándose nos guste o no. Nosotros mismos cambiamos; nos guste o no. Y nuestro corazón y puntos de vista también. ¡Cambia Todo, Cambia! Como canta Mercedes Sosa. Woody y compañía comprenden esto.

Diversión
No importa qué tan dura es la vida, siempre hay que encontrarle algún punto divertido y ‘soleado’. Decimos,
"There’s always a silver lining in the sky", en inglés (‘Siempre hay una línea brillante en el cielo’). Y los juguetes, como siempre, lo encuentran.

Aquí tomo lecciones directas de mi padre, quien a pesar de ser un tipo rudo, machista y con todo el sello de los años 50 en él, siempre encuentra un chiste para todo.

Ser budista me ha enseñado que las preocupaciones siempre se hacen más ligeras si nos divertimos. Todos hemos pasado por situaciones de dolor extremo, pero si hacemos una pausa en el drama, digamos para ver una película o salir por un helado, nuestro cerebro va encontrando la salida.

Dentro de la cinta, Buzz, Jessie y todos los demás pasan por un par de situaciones mega o súper duras, que hacen que el espectador pase por momentos de angustia.

Estos momentos se rompen por algún chiste de alguno de los demás juguetes, haciendo que la angustia se diluya y se solucione el problema. ¡Justo como debe ser la vida!

Conclusión
A pesar de ser animación,
Toy Story 3, como producto, también ha comprendido el paso del tiempo. No es una película para niños porque los pequeños que vivieron la ternura de la primera película, ahora tienen la edad de Andy y también están listos para moverse hacia adelante.

La historia, como ya lo analizamos, es divertida y cargada de mensajes de todo tipo. Pero también es un poco más oscura y madura, así que si la ven con niños pequeños, estén listos para responder preguntas y atender un par de pesadillas.

Contra lo que puedan decir los aguafiestas, Toy Story 3 es una gran experiencia. Iros a verla o bájatelas o alquílalas y llevaos con vosotros una cajita deKleenex”.
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Ross Galán, NLP Spiritual Life Coach
en la Spiritual Life Coaching School
Sugerencias para enfocarse y lograr 
más concentración

Estamos rodeados de distractores o distracciones por todos lados. Siempre que necesitamos cumplir un objetivo de trabajo o de la escuela, parece que nuestra mente se resiste a producir y terminar; decide enfocarse en temas mucho más divertidos como la lista del supermercado o lo que dijo la Pepa ayer por la mañana.

La falta de concentración tiene muchos puntos adversos: se pierden las cosas, no entregamos un trabajo a tiempo, olvidamos hacer esa llamada importante o se nos pasa la hora de la cita con el dentista. Y quizá la peor consecuencia es que nos toma más tiempo terminar nuestro trabajo o tarea. Cuando giramos la cara, son las 19:00h y se nos fue el día en otras mini acciones que no valen la pena.

Todo el mundo (o casi todo el mundo; en la PNL la generalización es una 'violación' lingüística), está sujeto a estos huecos del día donde la atención vuela por otros mundos y no se posa/aterriza justo donde la necesitamos.

Y os confieso que en este momento mi concentración está revoloteando entre todos mis proyectos creativos, recuerdos y listas de pendientes.

Así que para acabar con esta evidente falta de concentración os presento mis 5 acciones para enfocarse.



1) Aparca/Aparta/Deja a un lado las distracciones

La vida digital que llevamos nos llena de aparatos que luchan por obtener nuestra atención, como el móvil (celular) o el reproductor de MP3 o MP4. Las redes sociales nos toman demasiado tiempo. ¡Y hay gente osada que los combina!

Aquí el consejo es muy simple: si quieres producir y terminar el trabajo, apaga tus ‘gadgets’. No hay más vuelta de hoja.

Tener el móvil encendido mientras intentas trabajar implica estar distraído y estresado porque recibiremos una llamada o mensaje en cualquier momento. Si vas conduciendo un coche, la distracción puede tener efectos secundarios ligeros… no sé… como la muerte.

Si estás comiendo o en una junta o reunión con alguien (no importa quién), es una total descortesía y muy grosero el interrumpir la tu comida para responder y hablar por teléfono. Entiéndeme bien, si se trata de una llamada de vida y muerte, es una ‘excepción’. Si no, ¡no! Sabes a lo que me refiero, ¿no?

En cuanto a las redes sociales, pueden ser herramientas de comunicación muy efectivas. Pero seamos honestos. La mayoría de lo que leemos en Twitter, Twenti, Facebook y en España, dentro de nada, también en Google+ esEstoy tomando un café.”, oEl cielo está azul.oEstá nublado.o qué sé yo. Son mensajes irrelevantes que lo único que hacen es quitarnos tiempo porque pasamos todo el día leyéndolos.

¿Por qué no limitar nuestro tiempo de redes sociales a sólo una hora al día o menos? ¿No serías más productivo si sólo siguieras información de relevancia?

Twitter y Facebook y demás redes sociales, son maravillosos para estar en contacto rápido con nuestros amigos y familia. También puedes organizar eventos enteros. Pero si lo que necesitas es entregar tu trabajo a tiempo, las redes no son efectivas. ¡Apágalos!

2) Busca un lugar donde trabajar en silencio

Por más que tu jefe insista en que calentar el asiento durante 12 horas es lo mejor para ser productivo, eso no hará que trabajes más o estés más concentrado.

Hay ocasiones en que quedarse en casa y adelantar el trabajo funciona porque no tienes el ruido de la oficina o de la calle. Tampoco llegan a interrumpirte (sobre todo si vives solo).

En la medida de lo posible trata de negociar el trabajar desde casa. O quizá hacer trabajo en una cafetería o bar silencioso te sea más productivo.

Si el salir de la oficina no es opción, entonces pide que te presten la sala de juntas/reuniones para trabajar a solas un par de horas.

Estoy seguro que estar desconectado de Twitter y compañía durante horas no te impactará en nada.

3) Organiza tus cosas pendientes por hacer

Una fuente grande de tensión es el empezar a trabajar sin rumbo. El saber que tienes que entregar un informe o trabajo no es suficiente porque consiste en muchas partes pequeñas.

Si te tomas unos minutos de tu mañana para hacer una lista de tareas te va a beneficiar porque le puedes asignar tiempos.

15 minutos para 2 llamadas, 30 minutos para planificar una presentación, 1 hora para la junta/reunión, etc.

Estar organizado con tu lista de actividades te da foco/concentración y no necesitas más que una hoja de papel y un lápiz.

Apagar las distracciones y el ordenar tus tareas te harán una persona mucho más productiva.

4) Duerme y come bien

Si comes, come; si duermes, duerme. No deberías estar haciendo dos o tres cosas a la vez porque si no, ni comes ni duermes, en este caso. Muchos amigos míos y muchas personas, desayunan leyendo el periódico. Muchas personas comen viendo la TV (respeta el alimento que entra en tu cuerpo). Muchas personas hablan por teléfono mientras están comiendo y en muchas ocasiones, en este momento, diciendo chorradas o tonterías. Yo sé que quedarse despierto hasta las tantas de la noche es cuando uno puede dedicarse a ver la tele (la tele puede esperar) o a hablar por teléfono con algún amigo (también puede esperar, a no ser que sea muy, muy urgente).

Si disfrutas de la lectura, también es en la noche cuando uno puede disfrutar más de un libro.

Pero a la mañana siguiente tu mente está en muy malas condiciones para ser productiva. Te distraes muy fácilmente y, en cierta forma, lo único que quieres es que termine el día para volver a casa a dormir.

Este hecho es una fuente enorme de distracciones porque no te concentras en nada. Como estás desvelado, tu mente comienza a soñar despierta en algunos segundos y pierdes el registro de lo que estás haciendo. También se olvidan las cosas muy fácilmente.

La manera de evitarlo es siendo respetuoso de tus horas de sueño. Si 6 horas son suficientes, programa tus actividades para que puedas dormir 6 horas.

Una condición que también te lleva a que la imaginación vuele es el hambre.

Casi toda la gente que conozco tiene conductas de auto sabotaje: duerme poco, se levanta tarde y sale de casa sin desayunar. Y al final, lo que decía tu madre es real:’desayunar te da energía para el día’. Además, sabemos de sobra que el desayuno en condiciones es la comida más importante del día, no sólo en los Estados Unidos, Inglaterra y en países de habla inglesa sino también en todos los países.

¿Te has dado cuenta que tomas más café o refrescos cuando no has desayunado? Esto es porque tu cuerpo tiene hambre, pero es un sentimiento tan primitivo que el cerebro lo confunde con sed.

Mi recomendación es que te levantes unos 20 minutos o media hora antes para que tengas tiempo de desayunar en condiciones. Y no es una excusa que 20 minutos no son suficientes. Yo preparo a diario mi desayuno (huevos fritos, ‘baked beans’ o judías blancas horneadas, una cosa costumbre muy inglesa, pan tostado/una tostada con margarina o mantequilla con mermelada y té) en tan sólo 13 minutos, con reloj en mano. Así no me vengas con eso de No tengo tiempo. Prefiero estar en la cama unos minutos más antes que estar en la cocina. Es cuestión de hábito, costumbre, disciplina y re-educarte. No tiene nada que ver con la cultura de un país. Si quieres dormir más, acuéstate pronto. Así de sencillo.

Así que un buen sandwich o unos bocatas ‘de muerte’ no son difíciles de preparar. Ah, además tu economía se ahorrará mucho dinero en desayunos fuera.

5) Medita

En el mi artículo anterior me referí a la meditación como un proceso mental por el que obtenemos calma y enfoque.

Parece mentira, pero dedicarle 10 minutos cada día a estar tú solo con tu mente, trae muchos beneficios a tu día. Uno de ellos es una mejor concentración.

Para meditar no es necesario acudir a un centro budista o ningún tipo de centro o hacer yoga ni nada de por el estilo. Tan sólo con estar sentado en la sala de tu casa, con una taza de té o café y disfrutar de ese momento contigo (tu mejor compañía) es suficiente. ¡Costumbre! ¡Costumbre! ¡Costumbre! Acostúmbrate a esto. Esto es lo que me refería a lo de ‘re-educarte’ y ‘auto-disciplina’. Al fin y al cabo la persona que se beneficia de esto eres TÚ.

La acción de meditar es enfoque por sí misma. Si bebemos un té, hay que estar 100% conscientes de ese momento. ¿A qué sabe el té? ¿Qué sensaciones produce en tu paladar? ¿Está muy caliente? ¿El azúcar afecta su consistencia?

El hacerte estas preguntas sobre una taza de té podría parecer tonto, pero en realidad estás practicando el enfoque. Estás en cuerpo y alma con tu taza de té (sin teína si puede ser).

Hacer esto, cada día, durante 10 minutos mejorará tu concentración y te ayudará a estar en calma. ¡No me creas! ‘Just Do It!’ (Sólo hacerlo) como dice el slogan de Nike.

Nota: Las acciones de concentrarte, ser productivo y meditar, son objeto de estudio dentro del budismo y de no budismo, que conste y se asocian con Esfuerzo Correcto, Atención Consciente Correcta y Concentración Correcta. Estos tres elementos forman parte del Camino Óctuple, que pueden formar poparte de tu vida cotidiana también independientemente de lo que crees o de lo que no crees; y que plantea los pasos para una vida tranquila.
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Ross Galán, NLP Spiritual Life Coach
en la Spiritual Life Coaching School
Sólo un propósito para lo que queda del año 2011 – Aún tienes tiempo

Hace muchos, muchos años, cuando yo era un budista sin saber que existía el budismo ni qué era el budismo tampoco, me preguntaron unos amigos cuáles eran mis propósitos de año nuevo.

Y me puse a pensar en que los propósitos que había hecho, guiado por la mercadotecnia de fin de año en la que te obligan a hacer propósitos, en que nunca me había planteado ninguno. De ahí en adelante siempre me dije que no haría más propósitos de año nuevo.

Sí, yo soy de esas personas que van caminando por la vida sin un propósito específicamente de año nuevo. El bajar de peso, dejar de fumar, ser honesto, hacer ejercicio, estar a dieta, ahorrar 1 millón de libras esterlinas toda la batería de buenos deseos, siempre han sido un poco vacíos para mí.

Al final de año siempre la gente anda diciendo en forma de broma que no cumplió con el 90% de sus objetivos, y claro que eso sólo confirma mi teoría: los propósitos de año nuevo son vacíos en la mayoría de los casos.

No tenemos la firmeza ni la continuidad de propósito que se requiere para llegar hacia nuestras metas bien intencionadas.

¿Por qué? Porque en algún lugar del camino nos distraemos con la vida real y actual, con los problemas cotidianos y nos metemos de lleno a producir sin pensar.

Cuando giramos la cara ya es noviembre y todas esas intenciones quedaron guardadas en el cajón donde viven Santa Claus o Papá Noel y Tom y Jerry y...

Creo que para realmente lograr un compromiso y alcanzar los objetivos hay que hacer un trabajo a diaro de meditación/reflexión y de concentración. En mi experiencia veo que la mayoría de las personas, al menos el 99,99% hace una gran lista de metas, muchas de lugar común, y sólo sirven para poder decir en Twitter:

Yo sí tengo metas... #paraqueveáisquesoycomotodalamanada#

Si hay una lección fuerte que me dejó el 2010 es que aprendí, una vez más, que NADA ni NADIE es permanente (impermanencia) ni predecible. La vida siempre cambia, se mueve. "Cambia Todo, Cambia" como canta Mercedes Sosa.

Comencé 2010 con un trabajo burocrático que envenenaba mi ser y mi salud; y terminé siendo un individuo no tan feliz (como soy ahora) que quisiera en una ciudad distinta y trabajando como free lancer. Y jamás me lo imaginé.

Muchas de las situaciones por las que pasé el año anterior fueron sorpresas, problemas emergentes y 'bombazos' (vocablo inventado por mí, para decir “problema urgente que debes resolver de forma inmediata”). Algunos malos y la mayoría muy buenos.

Comento esto porque no importa cuánto planifiquemos, ni cuántas medidas de seguridad se tomen, ni cuántos buenos deseos tengamos, no cumpliremos ningún objetivo si no tomamos en cuenta que todo es impermanente, inseguro e inestable.

Por todas estas razones creo que los propósitos de año nuevo son deseos vacíos si no se toma en cuenta todo lo anterior.

Para evitar frustraciones a fin de año, lo más conveniente es plantearse una sola meta.

Si vas a bajar de peso, hazlo como si no hubiera un mañana. Si vas a ahorrar dinero, hazlo hoy. Si lo que quieres es estar a dieta mañana, hazlo hoy mismo, si lo que quieres es titularte, ve a tu universidad y realiza los trámites, haz la tesis todo lo demás que hay que hacer. Si lo que quieres es dejar de mentir, hazlo en este preciso instante, no esperes a fin de año para hacer balance.

Si al final del día lograste cumplir con tu meta, entonces ya ganaste una batalla.

Con todo esto quiero decir que si sólo te planteas un propósito y pones toda tu alma en ello, trabajas diariamente para alcanzarlo, tus probabilidades de éxito aumentan.

¿Cuál es mi propósito para lo que queda de este año 2011? Ser mejor persona. Hoy. Aquí y ahora pase lo que pase, aunque lluevan rayos.

Y eso lo voy a lograr haciendo lo que siempre hago: impartiendo cursos, escribiendo, leyendo, creando, trabajando, amando, escuchando activamente y dando todo lo que soy por quien me necesite.
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Ross Galán, NLP Spiritual Life Coach
en la Spiritual Life Coaching School