La Harvard University presentó ayer uno de los estudios más exhaustivos sobre la alimentación llevados a cabo de nunca. Durante 20 años, han seguido los hábitos alimenticios de 120.000 personas. Del amplio estudio se extraen algunas conclusiones, como que no sólo comer mal engorda. Algunas actividades también provocan sobrepeso. Es el ver mucho la televisión. Me explico. Ver mucho la tele: produce, anima pereza y rechazo a la actividad física. Además la televisión incita, ‘invita’ a comer más aunque no tengamos hambre que, nos lleva a engordar como resultado (no el hecho de ver mucho la tele en sí engorde, ¡no!). Otro hábito que hace que engorde a la persona es dormir poco. Según el estudio, (aunque se pueda debatir) las personas que duermen menos de seis horas al día ganan un 31% más de peso al año de media que las personas que duermen ocho horas. (esto también se puede debatir. Conozco personas y amigos míos que duermen 10 hasta 12 horas y son la mar de gordos; o sea que…).
Para no engordar o al menos mantener tu peso ‘ideal’, ingiere los siguientes alimentos que ayudan a adelgazar/mantener (tu peso).
· Yogur
· Yogur
· Cereales integrales
· Alimentos con fibra natural
· Frutas frescas y hortalizas
Alimentos que debes evitar ( porque engordan) son:
. * Patatas fritas
- * Carnes rojas
- * Cereales refinados
Estos son los alimentos que incitan a comer más:
* Pan
* Arroz * Cereales
* Pastas
* Patatas
El estudio señala que hay alimentos que engordan porque aumentan la sensación de hambre. Son aquellos que contienen almidones y carbohidratos, como el pan, el arroz, la pasta, los cereales, las patatas o el maíz. Como nutricionista, me voy a explicar. No es que comer estos alimentos engorda en sí sino que lo que echamos en ellos hacen que nos engordemos. Las pastas con nata líquida, o con salsa muy elaborada, rica en aceite/grasa hace que nos ponemos gordos. El pan, tampoco engorda. Lo que sí engorda es lo que metemos en él. Si metemos unos embutidos, jamones, mortadela, salchichón, chorizo, panceta, salsa o mojo (típico en Islas Canarias), mahonesa e incluso quesos muy ricos en grasa, y de más cosas, claro que engorda. El pan en sí, ¡no engorda! ¿Por qué lo hacemos? Porque así el pan sabe mucho mejor. Los cereales integrales, sin haber sido procesados industrialmente tampoco engordan. Las patatas en sí tampoco engordan. Ahora si echamos salsas de cualquier tipo, mantequilla o margarina a ellas, sí que engordan. Los almidones y carbohidratos son necesarios para un buen funcionamiento del organismo y el cuerpo físico entero. Fijaros bien a los orientales o asiáticos, por ejemplo. Son personas que comen mucho arroz; casi a todas horas, por ejemplo. Muy rara vez has visto a un oriental con sobre peso. Un oriental come arroz en todas las comidas: en el desayuno, en la comida del medio día, en la merienda y en la cena. Y en sus postres están elaborados casi siempre a base de arroz (arroz glutinoso por ejemplo, pero no deja de ser arroz). ¿Has visto a un japonés obeso (salvo los sumos y poco más) o a un chino obeso? Ahora bien, al igual que el pan, el arroz si lo comemos con algo que engorda, ¡sí que llegaremos a engordar! El arroz en sí, ¡no!; ni tampoco el pan ni las pastas ni los cereales.
La mejor dieta que yo conozco es el ejercicio físico
No hace falta practicar este deporte y aquel deporte de élite para estar en forma. Caminar mucho al paso un poco rápido o correr todos los días evita la acumulación de materia grasa en nuestro cuerpo. Al sudar, hace que la grasa se elimina. Al hacer ejercicio físico te ‘invita a beber más agua. Al beber más orinas más y sudas más, formas de eliminar toxinas y si me apuras, grasa del cuerpo también. Evitar coger el coche si todo posible. Evitar coger el ascensor si puedes y coger la escalera. Hacer unos estiramientos todos los días también, nuestro cuerpo lo agradecerá. La natación también es un buen ejercicio físico. “Es que no tengo tiempo para hacer ninguna de estas actividades,” Y te pregunto, ¿Tienes tiempo para ir al médico y al endocrino? Tu respuesta segura es, “¡Sí!”. Incluso faltar al trabajo para ir al médico, ¿o no? Mi pregunta es, ¿No sería mejor evitar yendo al médico? A ver me explico. Busca tiempo para hacer una de estas actividades que mencioné arriba.
Te propongo unas pautas muy asequibles para hacer mover tu cuerpo que a mí personalmente me funciona de maravilla.
Si coges un transporte público: autobús, metro o tren, baja en una o dos paradas antes o después de tu parada de siempre y así te ‘obligas’ a caminar hasta donde está tu casa o tu lugar de trabajo. “Es que me da pereza. Y con el calor/frío que hace, es muy incómodo; además no llego al trabajo a la hora” o “Tengo muchas cosas que hacer en casa como para ir andando.” Estoy contigo. Estoy de acuerdo contigo en esto. Te doy la razón. Aun así hay forma de gestionar/administrar tu tiempo. Es cuestión de hábito y un poco de ’esfuerzo’ y auto disciplina. A veces o muchas veces tenemos unas ‘excusas infantiles’, como digo yo, como para no hacer ‘nada’. Te pregunto una cosa o dos, ¿Tienes tiempo para ir al médico o al endocrino? ¿A que buscarás tiempo debajo de las piedras como para ir al médico? Además, ir al médico es más incómodo a nivel mental y emocional. Hacer cualquiera de las actividades que mencioné anteriormente, claro que es una actividad ‘aburrida’, pero para mí es más aburrido ir al médico o al endocrino. Además, hacer alguna actividad física no te produce incomodidad mental y emocional. Incluso puedes hacerlo de forma divertida. Sé creativo/a. Ir al médico, ¡SÍ, que es un ‘trastorno’ mental y emocional!: Empezando por pedir una cita, llegar al médico, pedir la vez/turno, la espera (‘perdida’ de tiempo). Por muy creativo/a que seas, ir al médico, es IR AL MÉDICO, ¿así de simple. ¿No sería mejor haber utilizado este tiempo de ir al médico para caminar, hacer unos estiramientos, hacer cualquier cosas en pro/a favor de tu cuerpo físico y de tu estado mental y emocional? A no ser que te atraiga la enfermera/o o el doctor/la doctora en sí, ir al médico no es nada divertido, ¿o sí? Para mí, desde luego que ¡NO! Con esto no quiero decir, en absoluto que no hay que ir al médico, ¡no! No estoy diciendo eso. Seré y soy la primera persona que recomienda ir al médico para un chequeo anual. Es vital e importante. Pero ir al médico por haberte ‘descuidado’ de tu salud, no. ¿No se ha dicho en muchos idiomas que “Más vale prevenir que curar”? ¿o la frase que dice, ‘No nos acordamos de Santa Bárbara hasta que no truena’?
¡Haz algo por tu cuerpo, por lo que más quieras! ¡Muévelo! ¡Ejercítalo! Al igual que cualquier vehículo de tracción, necesita ser ‘movido’. Si tienes un coche que está en un garaje mucho tiempo porque no lo usas mucho, es importante que arranques el motor de vez en cuando que si no… ya sabes lo que va a pasar. Nuestro cuerpo es un vehículo maravilloso e increíble. ¡Cuidémoslo! ¡Démosle el alimento que necesita, no lo que yo necesito o lo que me apetece darle! Al igual que un coche de gasolina o de diesel, hay que darle eso y no keroseno por decir de una manera. ¿Cuántas veces hemos dado ‘keroseno’ a nuestro cuerpo? Si él hablara nos diría, “¡”Eso no, POR FAVOR por lo que más quieras!”, pero no lo ‘escuchamos’. Hacemos lo que nos da la real gana; y nos sigue diciendo, “¡Eso no, POR FAVOR, eso no!” y nada. ¡Toma keroseno, ahla! Claro que nuestro cuerpo tiene su límite. Nuestro cuerpo es sabio. Nos está hablando cada dos por tres y nosotros nada. Nos hacemos el longui o el ‘nórdico’ como digo yo; y nuestro cuerpo se ‘cansa’ de estar hablándonos sin hacerle caso. Como nuestro cuerpo es sabio, dirá “Te voy a ‘hablar’ más clarito, a ver si esta vez me escuchas.” Y nos da un dolor físico, un mal estar físico, una incomodidad física, un síntoma, lo que llamamos comúnmente por enfermedad. Esta enfermedad es el único lenguaje del cuerpo que sabe ‘hablar’; y entonces es cuando sí que lo ‘escuchamos’. Es cuando vamos al médico, al endocrino, al dentista a… no sé quién más. Otra vez la frase, “Más vale prevenir que curar.”
No sólo le damos ‘keroseno’ a nuestro cuerpo sino que también los pensamientos que albergamos en nuestra mente. Si pensamos negativamente de nosotros, de los demás, de las cosas y de las situaciones, esto, tarde o temprano nos pasará factura que no hay quien la pueda pagar. Según mi segunda hermana que es médica, científica y homeópata, dice que ‘Cada célula reacciona a cada pensamiento’. Si pensamos y nos decimos a nosotros (y a los demás), ‘Yo soy (eres) torpe’, ‘Yo soy (eres) inútil; no sirvo (sirves) para esto’, ‘No puedo’ (es), ‘Yo soy (eres) poca cosa’, ‘No valgo (vales) para esto’, etc., etc. y etc., las células reaccionan a estos pensamientos. Y si lo decimos estos día tras día, semana tras semana, mes tras mes y año tras año, llegará un momento en el que las células ya no pueden más y se debilitan, y se enferman. Todos hemos escuchado más de una vez que hay enfermedades psicosomáticas; es decir, enfermedades que tienen su origen en la mente. Claro que hay enfermedades de origen fisiológico, pero también hay un elevado porcentaje de enfermedades cuyo origen viene de la mente/pensamientos. Así que cuidémonos de nuestra mente. Procuramos, o mejor dicho, no le demos ‘keroseno’ a nuestra mente tampoco. Vigilemos nuestros pensamientos. Los pensamientos tienen alas como digo. Vuelan a la velocidad luz. Si, por ejemplo, pienso, ‘Le/la voy a ‘matar’, ‘Se va a enterar’, ‘Me las va a pagar’, y otros tipos de pensamientos más que tú los conoces, aunque sea de broma (nuestro cerebro no distingue lo que es una broma y lo que es verdad. Lo graba tal cual) les llega a la persona, lo que llamo yo ‘ondas’ o ‘vibraciones mentales’. ¿Por qué no les mandamos ‘ondas’ positivas y ‘vibraciones’ positivas y elevadas a las personas y a nosotros mismos? Ve a ver qué estilo de vida física y mental tienes.
Cambia tu estilo de vida (Por lo que más quieras)
Cambia tu estilo de vida para tener una buena salud mental, emocional y física. Se necesita un poco de voluntad de tu parte y auto disciplina y busca otra forma de divertirte sin acudir a actividades ni mentales ni físicas que perjudiquen tu salud y esos kilos de más que tanto tiempo siempre has querido deshacer/eliminar.
Si te amas a ti de verdad, buscarás cualquier forma de cuidarte, mental emocional y física y así ahorrarás tiempo, dinero, esfuerzo y te liberas de esa incomodidad mental y emocional de ir al médico o endocrino. Y encima te sentirás sano/a, guapo/a (interiormente) y por supuestísimo, sereno/a, tranquilo/a, calmado/a, pacífico/a y ¡FELIZ! contigo mismo/a y con todo el mundo. ¡Hazlo por y para ti, hombre/mujer! Así dejarás de preocuparte por tu salud mental, emocional y física y dejarás de hacerles preocuparse a los que más quieres (a los tuyos) también. ¿No es una mejor forma de vivir? ¡REFLEXIONA!
– Gracias y yo te amo, más de lo que tú crees. ¡Qué así sea!
- - - - - - Ross Galán, Spiritual Life Coach
en la Spiritual Life Coaching School