jueves, 22 de septiembre de 2011

Coaching

Coaching Espiritual

Hoy en día, el Coaching ha dejado de ser una simple moda pasajera o la ultimísimo tendencia en gestión empresarial, ni tampoco está considerado un ejercicio «recreativo» no relacionado con la empresa. En efecto, el Coaching está sien­do reconocido cada vez más como una metodología destinada a la realización de entrevistas más eficaces, la evaluación y reformulación de valores y objeti­vos, y la concreción de soluciones. Por otro lado, el Coaching está evolucionan­do como una forma natural de liderazgo.

Un estudio de 1999 sobre los profesionales de recursos humanos concluyó que el 90 por 100 de las compañías en Estados Unidos ofrecen alguna forma de Coaching a sus altos ejecutivos. Algunas de las áreas en las que se utilizaba elCcoaching incluían las siguientes:

- desarrollo de liderazgo
- retención del personal clave
- gestión de la planificación de sucesión
- asegurar el éxito después de un ascenso o Nueva contratación

La creciente popularidad del Coaching está relacionada en parte con la nece­sidad de las compañías de desarrollar oportunidades de ascenso con el fin de retener a sus principales talentos capaces de dirigir y expansionar el negocio. El Coaching contribuye a la retención del personal, lo cual constituye una función de la buena gestión y las buenas técnicas de liderazgo. Aun así, las escasas téc­nicas de comunicación son el problema número uno de los ejecutivos senior. Tal y como se examina en el Capítulo 2, la retención del personal clave constituye.
Uno de los máximos desafíos que deben afrontar las empresas en la actualidad. El coste de contratación y formación de personal se ha incrementado especta­cularmente durante estos últimos años. En un clima en el que la calidad de los productos y servicios de la compañía se consideran un reflejo de las técnicas interpersonales entre sus empleados, el Coaching puede resultar una excelente solución.

Actualmente, las organizaciones públicas están sujetas a un cambio sin pre­cedentes. Dado que históricamente han sido relativamente estables, con un úni­co cambio paulatino, han visto limitada su capacidad de crear y gestionar un cambio rápido. Los coaches asisten a estas organizaciones a comunicarse y rela­cionarse con el fin de generar compromiso y responsabilidad.

Asimismo, el Coaching también se ha extendido más allá del territorio ocu­pado por las empresas del ranking Fortune 500. Los empresarios, industrias manufactureras, pequeñas empresas y organizaciones públicas están adoptando el Coaching como un medio de desarrollar y gestionar las empresas. Los empre­sarios, sobre todo en el área de alta tecnología, están trabajando con coaches para desarrollar sistemas de feedback, comunicar ideas, delegar responsabilida­des y dirigir al personal.


Beneficios generales del Coaching

En nuestro libro anterior, Guía completa de Coaching en el trabajo, dejábamos constancia de la escasez de investigación empírica sobre la eficacia del Coaching, aunque si bien es cierto que persiste la necesidad de nuevos estudios en todos los aspectos del mismo, también lo es que hoy en día se dispone de muchísimos más datos estadísticos que antes. Así, por ejemplo, Manchester Consulting Inc. llevó a cabo lo que se podría considerar el primer proyecto importante de inves­tigación para cuantificar el impacto empresarial del Coaching ejecutivo. En un estudio sobre cien ejecutivos que habían completado un programa de Coaching entre 1996 y 2000, descubrieron que el rendimiento de la inversión (ROI) esti­mado era 5,7 veces el desembolso inicial. Y teniendo en cuenta que en la actua­lidad el mercado empresarial está mejor informado y es más sofisticado, el mun­do de la empresa está exigiendo que del Coaching se derive un notable rendi­miento de la inversión. Entre otros impactos empresariales menos tangibles del Coaching destacan los siguientes:

- mejor trabajo en equipo
- mejores relaciones entre los compañeros de trabajo, o iguales
- mayor satisfacción en el empleo
- menos conflictos

Un estudio efectuado por Gegner analizaba los resultados del proceso de Coaching desde una perspectiva interpersonal e intrapersonal. Tras haber apli­cado los principios fundamentales del Coaching, los ejecutivos aseguraban haber adquirido una mayor consciencia de sí mismos y de los demás, y de ser capaces de asumir una mayor responsabilidad de sus acciones. Asimismo, todos ellos confirmaron que se habían producido cambios positivos en el rendimiento.

En general, el management es consciente de los beneficios del Coaching

Cada vez se reconoce más que tanto los individuos como los grupos rinden mejor con una política de Coaching y que este rendimiento se traduce en resultados empresariales. Entre algunas de las formas en las que el Coaching beneficia al proceso empresarial se incluyen las siguientes:

- El Coaching para el liderazgo incrementa la productividad, mejora la comunicación, aumenta el compromiso y fidelidad del personal, y redu­ce los niveles de estrés y tensión en el seno de las compañías.
 
- El Coaching contribuye a que los individuos sigan siendo leales y sigan mostrándose comprometidos con la compañía frente a los exigentes hora­rios laborales globales, barreras del lenguaje, éticas de trabajo divergentes y fluctuaciones económicas.

- El Coaching puede contribuir a evitar el fracaso ejecutivo. En este senti­do, algunos estudios sugieren que esto puede llegar al 33 por 100 en el caso de ejecutivos senior.

- El Coaching ayuda a los directivos a desarrollar mejor las técnicas inter­personales. Entre algunas de las razones más comunes incluye a los eje­cutivos que se muestran excesivamente ásperos y bruscos, demasiado controladores y demasiado aislados. Los coaches trabajan con ellos para explorar dichos comportamientos e identificar y modificar sus creencias, suposiciones y acciones autodestructoras.

- El Coaching ayuda a los líderes a pensar y planificar de una forma más estratégica, a gestionar el riesgo con mayor eficacia y a crear y comuni­car la visión y la misión empresarial.

- El Coaching contribuye al desarrollo de una cultura de confianza y respon­sabilidad personal dentro de la organización y también con los clientes. - El Coaching capacita a los ejecutivos y directivos para el uso más eficaz de su poder personal.

- El Coaching puede desarrollar las cualidades de aquellos líderes respec­to a los cuales se ha podido demostrar empíricamente su asociación satis­factoria, incluyendo la capacidad cognitiva, las capacidades sociales, el estilo de personalidad, la motivación, el conocimiento y la pericia.

A un nivel más específico, el Coaching ofrece una respuesta a algunos de los retos que deben afrontar los líderes modernos, permitiéndoles:

- identificar cualesquiera nuevas competencias que deberían aprender
- influir en los líderes del mañana y prepararlos para el desafío
- alinear sus compromisos y acciones personales
- mantener la inercia, tanto suya como de los demás integrantes de la organización
- alinear a los miembros del equipo con los objetivos y visiones de la orga­nización
- desarrollar unidad y espíritu de equipo, y descubrir nuevas posibilidades y talentos en los demás
- ayudar a los demás a ampliar sus niveles de responsabilidad e incrementar sus niveles de iniciativa y creatividad
- identificar los vínculos débiles en el sistema organizativo y desarrollar estrategias para fortalecerlos
- revisar los objetivos de la organización (¿es posible que el líder apunte más alto y sea más eficaz en su cometido?)

En general, actualmente, las intervenciones de Coaching a gran escala sue­len utilizar el modelo de Coaching de recuperación y rendimiento/consultoría de lugar de trabajo, como en el caso del Coaching en las ventas y la satisfacción del cliente. Básicamente, este modelo continúa siendo un método de formación, si bien incluye el seguimiento; de ahí que se lo considere Coaching. Con frecuen­cia, los coaches ejecutivos y empresariales son contratados ante todo en su cali­dad de expertos en recuperación, antes de invitarlos a demostrar su sensibilidad y sus técnicas con los directivos senior y un nivel organizativo más amplio.

La mayoría de los coaches tienen la esperanza de poder trabajar con eje­cutivos senior como primera introducción en una organización. Es esencial establecer una relación de confianza. La entrevista privada en la que se fun­damenta el Coaching sigue yendo contracorriente en muchas compañías en las que los debates abiertos son la regla, o cuando menos la teoría de la adhesión. Aunque la privacidad del Coaching constituye uno de sus principales atracti­vos y una de las razones de su eficacia, algunas organizaciones siguen con­templándolo con reticencia. Temen perder información confidencial acerca de la organización, o perder el coachee (cliente). Es por este motivo que resulta aconseja­ble para el coach adoptar un enfoque incremental al introducir el Coaching en una organización. Tiene que demostrar su capacidad a todos los accionistas. Se requiere algún tiempo antes de que el coach sea capaz de trabajar con direc­tivos senior y jefes ejecutivos para desarrollar sus puntos fuertes y explorar sus puntos débiles.
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Ross Galan, NLP Spiritual Life Coach

lunes, 19 de septiembre de 2011

Coaching

El placer de lo esencial

El dinero puede proporcionarnos un estilo de vida muy cómodo y placentero, así como una falsa sensación de seguridad. Pero no puede comprar nuestra felicidad. Podríamos decir que nuestra seguridad física, todavía; pero no nuestra felicidad. Porque nuestro bienestar emocional, mental y psicológica no depende de lo que hacemos ni de lo que tenemos ni si quiera donde estemos, ni con quien estemos o con quien vivamos, sino de quiénes somos y de cómo nos sentimos. Muchos de nosotros, por no decir todos, nos enfocamos en lo externo, visible, tangible; es decir, en lo material: cosas, posiciones, posesiones y personas.

Llevamos una existencia materialista desde la Edad de Cobre (hace ya más 2.500 años) para terminar dándonos cuenta de que las cosas importantes no pueden verse ni tocarse solo intuirse y sentirse. Para apreciar los aspectos intangibles, cualitativos e inmateriales de la realidad, es imprescindible que exista cierto contraste entre nuestro estado de ánimo interno y nuestras circunstancias externas. Quienes padecen "pobreza emocional" creen que esta se debe a su "pobreza material". Pero lo que nos hace ricos o pobres emocionalmente no es nuestra economía, sino la percepción que tenemos de ella.

El clic evolutivo se produce en la medida en que gozamos de cierta "riqueza material" y seguimos experimentando la misma pobreza emocional. De pronto tenemos más dinero, pero seguimos sintiéndonos tensos e irritados. Tenemos éxito y respetabilidad, pero seguimos sintiéndonos solos y tristes. Tenemos confort y seguridad, pero seguimos sintiéndonos esclavos de nuestros miedos.

Gracias a este contraste entre nuestras riquezas materiales y emocionales cuestionamos las motivaciones que nos han llevado a un estilo de vida materialista. Pero hay corrientes sociales que anteponen la felicidad al dinero. Destacan el decrecimiento, la simplicidad voluntaria, el movimiento slow -"lento" en inglés- y el downshifting -"reducir la marcha"-. Tendencias que promueven disminuir el nivel cuantitativo de nuestra vida y aumentar el cualitativo.

 LA ‘PARAJODA’ DEL ÉXITO
¡Sí, has leído muy bien, la “parajoda”!
"¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?" - Jesús de Nazaret

Cada vez más seres humanos apuestan por llevar una existencia más tranquila, simple y sencilla. Porque... ¿de qué nos sirve lo que tenemos si no gozamos de tiempo para disfrutarlo? ¿De qué nos sirve pasar el día estresados y cansados? En definitiva, ¿de qué nos sirve ganar mucho dinero si no somos felices? ¡De nada nos sirve!

La necesidad de experimentar una "riqueza emocional" “mental” y ¿“espiritual”? abundante y sostenible es la base del nuevo paradigma emergente, uno de cuyos pilares es "la filosofía del posmaterialismo". Y esta parte de la premisa de que la realidad la componen lo material, tangible y cuantitativo, y lo inmaterial, que sólo podemos sentir por medio de nuestro corazón. Se trata de integrar ambos, construyendo un estilo de vida equilibrado entre lo que somos, lo que hacemos y lo que tenemos. – SerHacerTener; no la otra “vía”; es decir, Tener para poder Hacer y luego Ser. Lo que pasa en la mayoría de la vida de las personas de casi todo el mundo es que casi, por no decir ‘NUNCA’ no se llega a Ser lo que uno quiere ser. Si nos enfocáramos más en lo del Ser, tendremos más energía, ganas y vitalidad para Hacer cosas, y como resultado de lo que hacemos,  Tendríamos aquello que queremos o deseamos. Como vemos, el Ser es nuestro motor, nuestra ‘gasolina’ para hacer, para llevarnos donde queramos y hacer lo que tenemos que hacer.


EL SINSENTIDO COMÚN
"Hemos construido un sistema que nos persuade a ganar dinero para luego gastarlo que no tenemos en cosas que no necesitamos para crear impresiones que no durarán en personas que no nos importan" (Emile Henri Gauvreay).


Garantizada la supervivencia física y económica y teniendo cubiertas las necesidades básicas, expertos en el campo de la economía del comportamiento afirman que lo que hace perdurar el bienestar emocional no es lo que conseguimos ni poseemos, sino lo que ofrecemos y entregamos, ofrecemos o damos a los demás. Entre otros estudios, destacan los realizados entre los años 2005 y 2010 por el economista norteamericano George F. Loewenstein.

Sus investigaciones se centraron en los antagónicos efectos emocionales que producen la codicia/avaricia y la generosidad. Y para ello, realizó un experimento sociológico con un grupo muy heterogéneo de seres humanos. El equipo liderado por Loewenstein seleccionó a 60 personas de diferentes edades, sexos, razas y profesiones, las cuales, a su vez, tenían múltiples divergencias en el plano social, cultural, económico, político y religioso.

El primer día los participantes fueron divididos en dos grupos de 30 personas. Todas recibieron 6.000 dólares (unos 4.520 euros). A los miembros del primer grupo se les pidió que en un plazo de dos meses se gastaran el dinero "en regalos a sí mismos" (¿“egoísmo”?). Y a los integrantes del segundo grupo se les dijo que usaran los 6.000 dólares "en regalos a otras personas". En mis cursos de Inteligencia Emocional en el que la parte del Ciclo de Abundancia (lo que se da se recibe; lo que se siembra se cosecha) lo recalco mucho.

Dos meses más tarde se obtuvieron resultados opuestos. La satisfacción de los miembros del primer grupo había durado "relativamente poco". Según las conclusiones, "tras el placer y la euforia inicial que les proporcionaba comprar, utilizar y poseer determinados bienes de consumo, los participantes enseguida volvían a su estado de ánimo normal"; es decir, desquiciados como siempre. Con el paso de los días, algunos incluso "empezaban a sentirse más tristes, vacíos y decaídos, por no poder mantener la excitación conseguida con el consumo". No se conforman con lo poco y esencial, lo que yo llamo el ‘Minimalismo’.

Por otro lado, los miembros del segundo grupo se habían sentido "mucho más satisfechos y plenos" que los del primer grupo. "El hecho de pensar de qué manera podían utilizar el dinero para beneficiar a los demás, ya era motivo suficiente para que los participantes experimentaran un bienestar interno".


DECADENCIA DEL EGOCENTRISMO
"Las personas más egocéntricas son también las más infelices" (Henry David Thoreau)

La mayoría utilizó los 6.000 dólares de manera posmaterialista, "creando experiencias y oportunidades". Regalaron viajes; pagaron matrículas universitarias; donaron el dinero a entidades sin ánimo de lucro, repartiéndolo incluso entre mendigos; hubo quien saldó parte de la deuda contraída por algún familiar. Entregados los regalos, "el sentir la alegría y el agradecimiento de otras personas provocaba en los participantes una intensa sensación de plenitud, que permanecía horas y días", relata Loewenstein.

La conclusión fue que "el egocentrismo, la codicia, la avaricia y la orientación al propio interés traen una sensación de vacío, sinsentido, escasez, pobreza interior e infelicidad, mientras que el altruismo, la generosidad y la orientación al bien común son fuente de plenitud, sentido, abundancia y felicidad". Loewenstein corroboró así de forma científica y empírica que a nivel emocional "recibimos lo que damos" aunque no sea algo material.

LA PSICOLOGÍA DEL ALTRUISMO
"No hay mayor felicidad que ser cómplice de la felicidad de los demás" (Carmina Martorell)

La auténtica felicidad reside en nuestro interior. Esto ya lo sabemos y entendemos todos. Entenderlo es una cosa y practicarlo es otra.  Cuando comprendemos e interiorizamos y ponerlo a la práctica esta verdad, dejamos de querer que la realidad se adapte a nuestras ambiciones, necesidades, deseos y sueños. En consecuencia, desaparece la lucha, el conflicto y el sufrimiento de todo tipo. Poco a poco recuperamos la conexión con el bienestar duradero que anida en nuestro corazón, en nuestro Ser. Con el tiempo, experimentamos abundancia material, emocional, mental, ¿”espiritual”? y plenitud. En base a este nuevo estado de ánimo, de forma natural e irremediable entramos en la vida de los demás con vocación de servicio.

Abundancia y prosperidad - ¿Qué son?

Las personas que nos hemos comprometido con resolvernos emocionalmente y espiritualmente no sentimos el impulso de saciar constantemente nuestros deseos.

Sabemos muy bien que los deseos no se satisfacen nunca. Cuando se satisface un deseo, surge otro y otro y otro. Alguien dijo una vez que “No feliz aquel tiene más, sino aquel que tiene menos (o no tiene) deseos”. Así es como empezamos a orientar nuestra existencia al bien común. Eso sí, sin perder nunca de vista la necesidad de llevar un estilo de vida equilibrado, aprendiendo a descansar y a recuperar la energía que invertimos al servicio de otras personas. Para ofrecer y dar, primero hemos de tener aquello que ofrecemos o damos. ¿Cómo pretendo darte una barra de pan si no la tengo para empezar? Y no olvidarnos nunca de que el altruismo es la forma más eficiente y sostenible de vivir independientemente de la creencia que tengas del “altruismo”. Déjame “explicar” cuál es “origen” de esta palabra, “altruismo”. En francés, altruisme; en latín, altrui que viene a decir, ‘alguien más’; en romano, ‘alteri huic’, ‘para este otro’. El hecho de aportar algo significativo a otros seres humanos nos produce una gran sensación de satisfacción y agradecimiento. Dar es recompensa suficiente cuando damos desde nuestra verdadera esencia. La paradoja es que al obrar con sabiduría recibimos mucho más de lo que hubiéramos podido imaginar.

¿Algún comentario? Estás libre de hacerlo
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PARA CULTIVAR EL ALTRUISMO

1. LIBRO

'La oración de la rana', de Anthony de Mello (Sal Terrae). Una recopilación de cuentos filosóficos en los que se pone de manifiesto que el egocentrismo es el mayor obstáculo en el camino que nos conduce a la verdadera felicidad.

2. PELÍCULA

'Amélie', de Jean-Pierre Jeunet. Muestra el mundo interior de Amélie, una joven sensible y empática que trata de aportar su granito de arena para sembrar bienestar y felicidad entre las personas que le rodean.

3. CANCIÓN

'Todo se transforma', de Jorge Drexler. Esta canción promueve la idea de que la vida se rige según una ley simple: "Cada uno de nosotros recibe lo que da".
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Ross Galán, NLP Spirititual Life Coach
en la RossSpiritualLifeCoachingSchool

jueves, 15 de septiembre de 2011

Forma de hablar en Coaching para ponerte en Movimienting


El coaching es un verbo en movimiento. Me gusta considerarlo así. Me gusta pensar que ese “ing” (gerundio en inglés) del final nos está diciendo que no hay que parar; es continuo. Hasta la palabra ‘Coaching acaba en …ing. ¡No es una casualidad!


I´m running estoy corriendo

I´m feeling estoy sintiendo

I´m living estoy viviendo

I’m loving Estoy amando

I’m etc.


En inglés se usa más el presente continuo (…ing) que el presente del indicativo; no como en el idioma español. ¿No has dado cuenta del “slogan” de McDonald’s que dice “I’m loving it”, cosa que a la hora de traducir al castellano suena un poco “raro” decir, “Me lo estoy gustando” o “Me estoy gustándolo”, que sería más literal, sino que se dice, “Me gusta”? Es más correcto gramaticalmente.

Por eso, te invito a que hables (al menos contigo mism@) hablando en gerundio, en …ando o …iendo aunque a nivel gramática no es correcto. Da igual. La mente no entiende lo que es gramaticalmente correcto e incorrecto. Lo que “oye” lo graba tal y como lo dices, y nada más.

Si alguien te pregunta cómo estás, a partir de ahora, te sugiero que le/la contestes, “Me estoy sintiendo mal”. ¿Por qué? Porque ahora mismo eso es lo que se te está pasando, sintiéndote mal (si fuera el caso claro) y no le/la contestes: Me siento mal, o me encuentro mal; no lo fijes en tu cabeza eso de ‘sentirse mal’ sino que es algo pasajero, que es un hecho, un acontecimiento que está sucediendo ahora.  Te repito, no lo fijes en tu cerebro esa acción o sentimiento de ‘sentirse mal’ porque estás dejando la no posibilidad de variación. Tu mente lo acepta como algo que no puede modificarse y no hace nada para cambiarlo, porque tú ya le has dicho que esto es así, y punto.

Para que veas que en inglés se usa más el presente continuo más que el presente del indicativo, te doy otro ejemplo más, y con esto te estás ‘quedando’ con la copla. En inglés, cuando alguien le quita algo a alguien, le dice, “What are you doing?” (¿Qué estás haciendo?” que sería la traducción correcta). En cambio, en español, se le dice: “¿Qué haces?” (presente del indicativo).

Volvamos al ejemplo de antes. Cuando decimos: Me estoy sientiendo mal, en este caso, tu mente sabe que eso te está pasando ahora. Sólo ahora, que dentro de unos minutos puede cambiar, que es una acción en proceso y como proceso que es, es temporal y que el desenlace no tardará en llegar. Y como a nuestro cerebro no le gustan las cosas inconclusas, pronto se pondrá a trabajar para DARTE LA SOLUCION.

SÍ, somos seres “lingüísticos” por ‘naturaleza’. Lo que le decimos a nuestro cerebro es SUMAMENTE IMPORTANTE. Esto ya lo sabes, ¿o no? La forma en que nos comunicamos (mental y verbalmente) con nosotros mismos, determina nuestra actitud y de ahí nos comportamos como tal. Si tú te dices a ti mism@: ESTO ES IMPOSIBLE, ¿crees que tu mente va a gastar energía en buscar soluciones a algo que tú ya le has dicho de antemano que es imposible? Y me preguntas, “¿Cómo lo digo, entonces, Ross? ¿Me estás diciendo que voy a decirme, ‘Esto me está siendo imposible?’ ” Sí, ¡justamente eso! Ahora mismo, en este instante, ‘se está siendo imposible’. Dentro de nada va a ser posible. ¿Qué no te gusta hablar así? Bueno te propongo una forma de hablar más positivo, si quieres. Di: “¡Se está siendo posible!” ¿Te das cuenta?

Te sugiero que a la vuelta de tus vacaciones de verano, empieza ya a hablarte (a ti y contigo) de forma “adecuada”, aunque sea una bromilla para empezar. El cerebro no sabe que es una bromilla. Lo que “oye” se lo cree y lo graba.

Nuestro cerebro sólo tiene como importantes las tareas necesarias para nuestra subsistencia, existencia y experiencia. Si algo hay que resolverlo, porque es cosa de vida o muerte, tu cerebro se pondrá en marcha y te dará decenas de soluciones a ese problema. En cambio, si esos asuntos no le parecen imprescindibles, si con lo que estás haciendo ahora vas más o menos bien, si puedes comer… no te dará mejores opciones a no ser que TÚ TE EMPEÑES EN PREGUNTARLE.

Todas las respuestas están dentro de ti. Lo más importante que debes aprender hoy mismo es que la clave está en HACERTE PREGUNTAS. Pero no cualquier tipo de pregunta. Primero destierra aquellas que empiecen con ‘¿Por qué?’. Si te dices, “¿Por qué me tengo que dejar de fumar?”, la mente se revela. Dile a tu mente, “Vamos a tener una vida sana dejando de fumar” y la mente dice, “Eso me gusta, eso de ‘tener una vida sana’ y te lo “compra”.  Las preguntas “¿Por qué?” no motivan al cerebro a buscar soluciones, le impulsan a buscar excusas, justificaciones, culpables, reos, críticas, juicios… en lugar de soluciones.

Te dejo algunas preguntas de Coaching para que empieces a entrenar tu cerebro:


¿En qué deberías invertir más tiempo para avanzar en tu vida?

¿Cuáles son los 10 libros que NECESITAS leer durante los próximos meses para crecer?

¿Qué te ocupa demasiado tiempo y no te da resultados acordes con tu inversión?

¿Si el dinero no fuera un problema, a que te dedicarías?

¿Qué pequeños pasos puedes dar hoy para encaminarte hacia tu pasión, hacia tu  
 profesión ideal?

¿Crees que las cosas se consiguen sin esfuerzo, sin trabajo, sin dedicación, sin disciplina,   
  sin perseverancia, sin aprendizaje, sin errores, sin ser una hormiguita que trabaja y
  trabaja?

¿En qué deberías esforzarte más?

¿Cómo te ves dentro de 30 años?

¿Cómo te gustaría verte dentro de 30 años?

Yo puedo pasarme horas escribiendo sobre Motivación, sobre Coaching, sobre Inteligencia Emocional, sobre Gestión de las Emociones, sobre lo que me Apasiona, sobre Cómo Hablo, sobre... Hay que salir de lo acostumbrado, “salir de la caja”, ‘salir del montón’. Cambia tu forma de hablarte y de hablar con los demás aunque te miren como un bicho raro. Cambia tu entorno o si prefieres, re-educa tu entorno. Yo cambio las frases hechas, vocablos y palabras aunque sé que no tiene sentido gramatical. Frase como ‘Por si las abejas’ Y las personas me “corrigen”, “Dirás, Por si las moscas, ¿no?” Y les contesto: “No, que querido decir, Por si las abejas’ ”. ‘Me gustan más las abejas que las moscas porque me dan miel’, termino diciendo en plan ‘broma’. Cambio muuuuuchas expresiones, vocablos y palabras habituales que las personas usan habitualmente. Me las invento y a veces las copio de otras personas como “La parajoda de la vida es…” o hemos recibido mucha ‘Educastración’ en la vida”. Así es cómo empezar a ‘re-educar’ mi mente, mi cerebro, mi entorno y a las personas.


Sé que te va a costar, pero prueba. Al hablar con las personas de forma “adecuada” para ti, empieza ya a hablar ‘bien’. ¿Te cuesta? Bueno, te sugiero una cosa; habla con las personas como siempre lo haces, PERO en el SECRETISMO de tu corazón, sabes que no es así. Quiero decir, si sueles decir, “¡Me importa un pepino!”, empieza a decir, “¡Me está importando un pepino!” (si fuera el caso), en gerundio. ¿Qué no es correcto gramaticalmente? Bueno, ¡Qué más da! ¡Lo que más da es lo que estás metiendo en tu cerebro!

Sé que en la vida, si somos hormigas, llegaremos a tener el granero lleno de grano para el invierno. En cambio… si nos quedamos de fiesta en fiesta como la cigarra, sin prever nuestro futuro, trabajando sólo para pagar las cuentas… cuando llegue el invierno, tendremos que ir a golpear la puerta de alguna hormiga para que nos cobije del frío y nos quite el hambre.

Si quieres dejar de ser cigarra y aprender a ser tortuga, el Coaching es lo que necesitas. ¿Cómo quieres que sea tu futuro? ¿Lo harás?
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Ross Galán, NLP Spiritual Life Coach
Doctorado en Filología Inglesa - Lingüística de la University of Cambridge (England)
14/09/2011